Ashenden o el agente secreto,
por W. Somerset Maugham
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(Ed. DEBOLSILLO; Barcelona, 2010)
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lunes, 5 de marzo de 2012
jueves, 1 de marzo de 2012
El miedo. Federico de Reoberto
Federico De Roberto nació en Nápoles en 1861 en una familia noble. Obtuvo el título de contable en un instituto técnico, pero su pasión por el latín y la cultura clásica le llevó a dedicarse a su estudio. Fue crítico y periodista, publicando en revistas de Catania y Roma. En una época de su vida, vivió en Milán, formando parte de un grupo de intelectuales y publicando narraciones en el Corriere della Sera.
Escribió obras veristas sobre la desintegración de la nobleza y los intentos de la burguesía de ocupar su lugar; también escribió narrativa intimista de análisis psicológico, tema que le interesó notablemente. En general, su estilo es naturalista y realista, pero sus colecciones de relatos dan cuenta de una profunda búsqueda formal; son: La sorte (1887), Documenti umani (1888) y Processi verbali (1890). Su obra cumbre, Los Virreyes (1894), forma parte de una trilogía compuesta además por L’Illusione (1891) y L’Imperio (1929). Volvió a Catania donde trabajó de bibliotecario hasta el fin de sus días, ya que sus obras no fueron reconocidas en su época. Murió en Catania en 1927.
Escribió obras veristas sobre la desintegración de la nobleza y los intentos de la burguesía de ocupar su lugar; también escribió narrativa intimista de análisis psicológico, tema que le interesó notablemente. En general, su estilo es naturalista y realista, pero sus colecciones de relatos dan cuenta de una profunda búsqueda formal; son: La sorte (1887), Documenti umani (1888) y Processi verbali (1890). Su obra cumbre, Los Virreyes (1894), forma parte de una trilogía compuesta además por L’Illusione (1891) y L’Imperio (1929). Volvió a Catania donde trabajó de bibliotecario hasta el fin de sus días, ya que sus obras no fueron reconocidas en su época. Murió en Catania en 1927.
La obra.- El miedo narra la agonía de un batallón italiano cuyos soldados, ocultos en las trincheras, tienen que salir a campo abierto para recuperar una posición perdida, sabiendo que la muerte les espera a poco de abandonar el hoyo donde se encuentran, dado que un francotirador los abate tan pronto como ponen un pie en tierra de nadie.
Publicada en 1921, se trata de un breve relato, una “micronovela” (apenas cincuenta páginas), que, con un ritmo ágil y un aumento progresivo de la tensión, camina inexorablemente hacia un clímax brutal y sobrecogedor. De Roberto nos describe de forma magistral un episodio que seguro se dio con frecuencia en los distintos frentes de la I Guerra Mundial; el paso del tedio insoportable de las trincheras a la tensión de la espera de un ataque o una muerte que se sabe cercana; una corta obra de teatro en un acto sobre el espanto de dejarse matar o la obligación de matar.
Saki
Hector Hugh Munro (Saki) nació en 1870 en Akyab (Sittwe, Birmania), hijo de un inspector general de la policía imperial de Birmania (en aquella época, parte de la India británica) y nieto, por ate de madre, de un contraalmirante de la Marina británica. Estudió en Inglaterra y en 1893, Hector consiguió un puesto en la policía militar de Birmania; pero su salud no soportaba el clima tropical y regresó a Inglaterra y comenzó a ganarse la vida como escritor, publicando s primer cuento en 1899, así como obras históricas. Desde 1902 inició una carrera periodística en un diario conservador, como corresponsal en los Balcanes, Varsovia y San Petersburgo. A partir de 1908, a la muerte de su padre, retornó a Londres y se centró en su carrera como escritor. Es autor de varios libros de cuentos (Reginald, Reginald en Rusia, Las crónicas de Clovis, Animales y Superanimales) y dos novelas: The Unbearable Bassington (1912) y When William came (1914).
En 1914, al estallar la Primera Guerra Mundial, Hector, que contaba cuarenta y tres años, y su hermano Charles un año mayor, se presentaron como voluntarios, a pesar de que, por su edad, estaban exentos de servir en el ejército; Hector se alistó como soldado raso, aunque podía haberlo hecho como oficial. En 1915 fue enviado a Francia, donde murió un año después, en un amanecer de noviembre de 1916, a causa de un disparo de un francotirador, en la batalla de Ancre. Después de su muerte se publicaron otros dos libros de cuentos: Los juguetes de la paz y El huevo cuadrado.
Los biógrafos de Saki nos dicen que era conservador, dado al antisemitismo y la misoginia, y homosexual. Además parece que era un gran admirador del poeta persa del siglo XII Omar Jayyam, del que pudo haber tomado la palabra “saki” (en persa, “copero”, que aparece en uno de sus versos) como su pseudónimo. Pero esto no está del todo claro… Lo mismo que su personalidad: si sus cuentos más conocidos muestran una estética decadente y esteticista (una sensibilidad al estilo “Oscar Wilde”), parece haber pretendido transformarla hacia el final de su vida en una ideología hipermasculina y militarista. (Seguimos aquí las indicaciones del prologuista de la edición de sus Cuentos completos, Juan G. López Guix)
miércoles, 29 de febrero de 2012
SIN NOVEDAD EN EL FRENTE (1930)
Parece
que los nuevos estrenos cinematográficos rinden su homenaje a los pioneros del
cine en The
artist,
o en La
invención de Hugo,
de Martin Scorsese. Desde aquí recomendamos la versión que Lewis
Milestone hizo en 1930 del clásico de Remarque, Sin novedad en el
frente, el mejor filme realizado hasta hoy, sí, sobre la Primera Guerra
Mundial, película que recibió dos Oscar, a la mejor película y a
la mejor dirección.
Se
trata de una joya del cine. En el diseño de producción se utilizó
a veteranos de la Primera Guerra Mundial alemanes como asesores y el
realismo en la recreación de las trincheras obligó a intervenir a
las autoridades sanitarias.
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lunes, 27 de febrero de 2012
Chicas de guerra
En
1917 la directora del instituto femenino Bournemouth, en Gran Bretaña se
dirigió a una asamblea de 6º curso:
“Voy a deciros algo terrible. Solo una de
cada diez de vosotras se casará y no es una predicción mía. Es un dato estadístico.
Casi todos los hombres que se podían haber casado con vosotras están muertos.
Debéis abriros paso en este mundo lo mejor que podáis. La guerra ha dejado más
huecos para las mujeres que antes, pero tendréis que luchar, tendréis que
esforzaros”.
Esta oscura premonición se convirtió
en realidad para muchas mujeres durante la Gran Guerra. En los
años 20 no era raro encontrarse en Gran Bretaña anuncios tan sorprendentes como
estos:
“Mujer, novio muerto, se ofrece para matrimonio con oficial ciego o totalmente mutilado en la guerra”.
Pero para muchas mujeres se abre ahora un camino que para muchas será un camino sin retorno, sustituir a los hombres en fábricas y empresas y desempeñar oficios hasta ahora reservados a ellos.
Está la chica revisora que te pide
el billete de tren
Y la que te lleva de un piso a otro
en el ascensor
Está la chica que reparte la leche
cuando llueve,
Y la que te hace los recados en tu
casa,
Fuertes, sensatas y con vigor,
Están ahí fuera para demostrar su valor,
Hacen trabajos con
maña y sus fuerzas no flaquean,
Ni enjauladas ni encerradas,
Ahora van a dar la talla
Hasta que los chicos de uniforme vuelvan
…
Chicas
de guerra (1916), de Jessie Pope
Extractos
del extraordinario libro de Virginia Nicholson: Ellas Solas. Un mundo sin
hombres tras la Gran
Guerra, editado por Turner, Madrid 2008
jueves, 23 de febrero de 2012
Ernst Jünger (1895-1998): Escritor alemán. Participó
como voluntario en la Primera Guerra Mundial. Fruto de esta experiencia, fue la
publicación —con tan sólo 25 años— de sus recuerdos de la guerra en el libro Tempestades de acero, una
alabanza a la guerra en cuanto experiencia interior. Su pensamiento político
está impregnado de nacionalismo y elitismo, aunque no de racismo y cuando los
nazis llegaron al poder, Jünger se negó a formar parte de ese movimiento,
manteniendo su independencia. Obras: Acercamientos, La emboscadura, Sobre los acantilados de
mármol, Radiaciones (Vol. 1 Diarios de la Segunda Guerra Mundial), Radiaciones (Vol. 2 Diarios de la Segunda Guerra
Mundial), Pasados los setenta I
(Radiaciones Vol. 3).
Opinión de Tania Rodríguez (1º Bachillerato) sobre Sin novedad en el frente
OPINIÓN DE AITOR RIERA QUINTANA (1º Bachillerato Humanidades)
Personalmente, opino que este libro refleja muy bien el horror de la guerra y el punto de vista del soldado, del soldado como el chico de 17-20 años que han arrancado de su pupitre, para endosarle una guerrera y un fusil entre las manos. A mi parecer es un libro que está muy bien escrito, dado que hay ocasiones en las que puedes sentir lo que el narrador cuenta como si a tí mismo te estuviera ocurriendo lo mismo. Y para finalizar, me ha gustado la obra, no es como los otros libros que nos mandan en Lengua y Literatura.
Personalmente, opino que este libro refleja muy bien el horror de la guerra y el punto de vista del soldado, del soldado como el chico de 17-20 años que han arrancado de su pupitre, para endosarle una guerrera y un fusil entre las manos. A mi parecer es un libro que está muy bien escrito, dado que hay ocasiones en las que puedes sentir lo que el narrador cuenta como si a tí mismo te estuviera ocurriendo lo mismo. Y para finalizar, me ha gustado la obra, no es como los otros libros que nos mandan en Lengua y Literatura.
El libro me ha gustado, porque
relata la realidad fielmente, es como una fotografía de la guerra hasta el
punto de lograr trasladar al lector hasta allí. Sin engaños ni manipulaciones
aunque pone énfasis en convencer de que la guerra no tiene ningún aspecto
positivo, que solo genera miseria y dolor.
Debido a este marcado realismo
que posee a veces llega a resultar realmente sórdido o desolador. Aunque me resulta
bastante triste. Y aunque la muerte del protagonista no es lo relevante en el
mensaje que el autor trata de enviarnos con el libro sí que eche de menos un
final en el que sea capaz de superar la guerra tanto física como
psicológicamente aunque eso ya no se habría correspondido con el realismo que
acompaña a toda la obra.
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