martes, 7 de mayo de 2013

Arte. Acrílicos

Nuevas versiones de Obras de artistas de la P.G.M, realizada por los alumnos del 2ºBachillerato GRUPOS. BA2A y BA2B. CURSO: 2012/13

domingo, 5 de mayo de 2013

Pérez de ayala: un cronista anglófilo

El asturiano Ramón Pérez de Ayala fue uno de los intelectuales que con más dedicación se implicaron en el análisis de la 1ª Guerra Mundial y en defensa del bando aliado. 
En el estudio de la amplia producción literaria de este autor, uno de los capítulos más olvidados es  precisamente el  referido a su tarea periodística como cronista en la Gran Guerra. Recogido en la edición de las Obras Selectas de 1957 pero no en sus Obras Completas, el ensayo  Hermann, encadenado (1917) recopila  en 225 páginas la visita al frente alpino italiano en plena guerra. Con el subtítulo de “Notas de un viaje a los frentes del Isonzo, la Carnia uy el Trentino”, el autor nos ofrece reunidas las crónicas publicadas en el diario bonaerense “La prensa” entre septiembre y noviembre de 1916.
Al estallar el conflicto, publica numerosos  artículos en la prensa española y argentina al servicio de la causa aliada. Firmará además adhesiones y manifiestos varios e incluso el manifiesto de la Liga Antigermanófila publicado en El Liberal en enero de 1917. Con el mismo objetivo editará desde su efímera editorial, la Biblioteca Corona, algunos libros germanófobos como Pangermanismo, de Roland G. Usher y el señor de las batallas (donde se recopilan sentencias del Kaiser).
Hermann encadenado está escrita “en memoria de las víctimas innominadas e innumerables que en las sedientas rocas del Carso y en las cresas esquivas de Carnia y Trentino derramaron la fértil sangre y dieron la vida generosa por la redención de las fraternas tierras y por la libertad civil del mundo”.
En la correspondencia personal de Pérez de Ayala editadas y comentadas por A. Amorós[*] se encuentran minuciosas descripciones de su vida en este periodo: (…) “Durante esta temporada de ausencia de España he andado más ajetreado que nunca, levantándome la mayor parte de los días a las 6 de la mañana y yendo de un sitio a otro en automóvil, en mulo o a pie. Ha habido días que hice más de 400 quilómetros en automóvil y muchos otros me cargué mis buenos 15 y 20 quilómetros a pie. Físicamente estos excesos me sentaban muy bien.Volvía por las noches rendido como puedes imaginar” (…) Como curiosidad, cuenta comno unos soldados italianos  le muestran una lista de consejos para la vida en las trincheras  que Ayala traduce al español y comenta en una de sus crónicas.
El patriotismo europeísta del refinado Pérez de Ayala, no desdeña el estruendo de los cañones ni la desoladora descripción de los campos de batalla, pero los adorna con amplias referencias al arte y la cultura italianas
El profesor de la Universidad de Oviedo Agustín Coletes Blanco establece en su artículo “El sentimiento anglófilo de Pérez de Ayala en Herman, encadenado” un rastreo exhaustivo de su anglofilia militante y rastrea dicha idiosincrasia en la fascinación británica que pone de manifiesto en sus crónicas de guerra. De él procede la síntesis mas reveladora de Hermann, encadenado: “Ayala une, pues, Italia –el país de la belleza- con Inglaterra –el país de la libertad- en comunidad de sentimientos liberales y aliadófilos, sentimientos que, andando el tiempo, desaparecida ya la coyuntura aliadófila pero no el liberalismo básico, habría de poner al servicio de otra causa: la de la II República española”.




[*] “50 años de cartas íntimas (1904-1956) a su amigo Miguel Rodríguez Acosta. Madrid, Caja de Ahorros de Asturias, ed. Castalia, 1980



 

viernes, 15 de marzo de 2013

Una batalla después de la guerra


Un largo domingo de noviazgo (2004)

 Un soldado desaparecido y el viaje extraordinario de una joven francesa que se niega a darse por vencida en su búsqueda desalentadora, en medio de los horrores de la guerra, revelados sin  crudeza ni brutalidad en medio del  optimismo y la esperanza que permiten a los espectadores disfrutar de una de esas raras películas que no te abandonan.
Dirigida por Jean-Pierre Jeunet y protagonizada por la inolvidable Amèlie, Audrey Tautou, fue doblemente  nominada al Oscar,  y obtuvo numerosos reconocimientos internacionales.
Basada en una novela Sebastián  Japrisot, la película ilustra el tema tradicional de la “veuve blanche” con matices contemporáneos y lo trasciende hacia la búsqueda de la verdad sobre un brutal castigo a unos soldados desafortunados del frente del Somme, que optan por la  automutilación  como un horror menor.




lunes, 4 de marzo de 2013

Fotógrafos en las trincheras:Ernst Brooks y John Warwick Brooke




Durante la Gran Guerra la presencia de corresponsales en los campos de batalla estuvo prohibida, tanto en las líneas francesas y británicas como en las alemanas y tan sólo pasando una estricta selección algunos fotógrafos militares acreditados conseguían la banda blanca que los autorizaba como fotógrafos de prensa.
Soldados británicos y prisioneros alemanes, Batalla del Somme 1916



Tommy en la trinchera, batalla del Somme. J.W. Brooke
En el caso británico hubo una presencia mayor de fotógrafos debido a la intervención del embajador británico en Washington, que envió una carta a la secretaría de Asuntos Exteriores sugiriendo la conveniencia de fotografiar el conflicto. Se envió a dos fotógrafos, Ernst Brooks (fotógrafo oficial de la fasmilia real de Jorge V) y Warwick Brooke, responsables de la imagen del ejército británico entre 1916 y 1918. Brooks fue el primer fotógrafo oficial británico  en llegar a las primeras líneas del frente oeste, ya en 1916, tomando imágenes cámara en mano, consigue realizar imágenes propagandísticas y gracias a su dominio de los efectos de luz, algunas imágenes muy artísticas. A Warwick Brooke se le encargó tomar todas las imágenes posibles y de la mayor variedad. Se estima que desde 1916 a 1918 pudo tomar unas 4.000 fotografías, entre ellas algunas de las fotografías más emblemáticas de la Primera Guerra Mundial. Las autoridades británicas autorizarán a publicar aquellas imágenes que contribuyeran a levantar el ánimo de los soldados, mostrar superioridad sobre el enemigo, despliegue de tropas, prisioneros de guerra,etc. En este sentido la censura afectaba no sólo a la elección de la temática sino a la forma de abordar el objeto de  la fotografía. El fotorreportero era conducido al lugar deseado por los mandos para realizar las fotografías.  Hacía lo que se le ordenaba porque un fotógrafo podía convertirse en un enemigo potencial...
Silueta del 8º batallón de Yorkshire. Ernst Brooks

miércoles, 13 de febrero de 2013

Una escenografia de guerra

Después de la entrada correspondiente a la novela  antibelicista, Las aventuras del soldado Schwejk,   donde se pone de manifiesto lo absurdo de la guerra y el sinsentido de las autoridades militares y religiosas,  reproducimos la primera escena de la adaptación teatral de Mónica Zgustova pensada para unos nueve actores y ambientada en distintos lugares de Praga. Se trata de la peculiar visión humorística del atentado de Sarajevo que ya reprodujimos desde el punto de vista narrativo.
 Los diálogos hilarantes constituyen una excelente materia prima teatral que permite adaptaciones ágiles y llenas de humorismo, bastante cercanas a la sensibilidad de nuestros alumnos
Escena 1.

En casa de Svejk.
Sra. Müllerová.- ¡Ay! Madre santísima, Dios mío, Dios mío. ¿Pero no sabe lo que ha ocurrido? Nos han matado a Fernando.
Svejk.- ¿De qué Fernando habla, señora Müllerova? Yo conozco a dos Fernandos. Uno es el criado del dueño del colmado, Prusa, aquel que una vez se tragó por error una botella de mascarilla para el pelo. Y también conozco a un tal Fernando Kokoska, que recoge mierda de perro. ¡No perdería gran cosa el mundo sin ninguno de los dos!
Sra. Müllerova.- Pero, señor mío… ¡ Se trata del archiduque Fernando, el de Konopiste, aquel hombre gordo y piadoso!
Svejk.- ¡Virgen santísima! ¡Qué cosas! Y, dónde le ha pasado eso al archiduque?
Sra. Müllerova.- En Sarajevo, señor, con un revólver, mientras iba en coche con esa mujer, la archiduquesa.
Svejk.- ¡Caramba, señor Müllerova! ¡En coche! Claro, un señor como él se puede permitir ese lujo y ni se le ocurre que un viaja así pueda acabar mal. Y, además, en Sarajevo, o sea, ¡en Bosnia, Señora Müllerova! Seguramente habrá sido cosa de los turcos. No les debíamos haber quitado Bosnia-Hercegovina. Vaya, vaya. Así que el señor Archiduque ya reposa en la paz del señor. Y ¿sufrió mucho?
Sra. Müllerova.- El archiduque la diñó en el acto, señor. Ya se sabe, con un revólver pocas bromas.
Svejk.- Hay revólveres que no disparan por más que uno insista, señora Müllerova, y en cambio otros… Pero para el archiduque habrán comprado un artefacto de los mejorcitos. Apuesto lo que quiera a que, además , el chico que lo hizo iba endomingado para la ocasión. Está claro que disparar al archiduque no es un juego de niños. No es como cuando un cazador furtivo dispara a un guarda forestal, no. Lo que importa es la manera de acercarse a él. No puedes ir a ver a un señor así, hecho un pordiosero. Hay que llevar un sombrero de copa si no quieres que la policía te trinque.
Sra. Müllerova.- Parece que han sido más de uno, señor.
Svejk.- Sin duda alguna. Si usted quisiera matar a un archiduque o a un emperador, seguro que consultaría con alguien más. Cuántas más personas más cordura. Uno propone una cosa, aquél otra, ya sí es como “todo sale bien”, según reza nuestro himno nacional. Gente honrada hoy en día hay poca. Señora Müllerova. ¿Le disparó una o más veces?
Sra. Müllerova.- Los periódicos dicen que el archiduque tenía más agujeros que un colador. Le vaciaron el cargador entero.
Svejk.- Sí, son cosas que se hacen en un santiamén, señora Müllerova, en un visto y no visto. Para algo así yo me compraría una browning. Parece un juguete, pero en dos minutos puedes matar a tiros a veinte archiduques, sean gordos o flacos. Aunque, dicho sea entre nosotros, señora Müllerova, un archiduque no puede de ninguna manera ser delgado. Venga, pues, me voy a  la cerveceria el Cáliz. Si viene alguien a recoger a ese perro faldero del que ya he cobrado el anticipo, le dice que lo tengo en la perrera, en el campo…; es que hace poco le corté un poquito las orejas y hasta que no se le curen las heridas no lo puedo sacar porque cogería un resfriado. Déjele la llave a la portera.
(sale)

sábado, 26 de enero de 2013

Historias de la guerra

A medio camino entre la  condición de aventurero y la de bohemio, la agitada vida del escritor Enrique Gómez Carrillo incluye un importante  capítulo en la crónica bélica de la Gran Guerra.
Presidente  de la Asociación de corresponsales  extranjeros en París, fue condecorado por el Gobierno francés y, como corresponsal del diario español  El Liberal, ofrece un testimonio directo de las trincheras, las aldeas bombardeadas y, lo que resulta más literario, sus gentes. “Pequeñas historias de la  Gran Guerra es el libro (recientemente reeditado por   Librosdelaballena )  que recoge esta particular intrahistoria de los verdaderos protagonistas humanos del conflicto, así como una serena reflexión sobre las guerras modernas y las personas que en ellas participan.
El cronista conversa con un inglés que consigue capturar a nueve soldados alemanes con un revólver descargado o escucha el relato sobre varios soldados enloquecidos que ríen mientras caen las bombas a su alrededor.
 Una visión periodística muy adelantada de este  corresponsal de origen guatemalteco,  cuyo carácter y personalidad le hicieron protagonizar también la crónica social de la época:  seductor y  bien relacionado , vivió  la mayor parte de su existencia en París donde se codeó  con los intelectuales y artistas de la época. Supuesto amante de la espía  Mata Hari y segundo esposo durante un breve periodo de la cantante Raquel Meller        – sobre la que firmó una biografía de referencia- supo ser testigo de  las dos caras de la sociedad de su tiempo.

miércoles, 9 de enero de 2013

El atentado de Sarajevo

El 28 de junio de 1914, aproximadamente a las 11 de la mañana, el heredero al trono del imperio austrohúngaro Francisco Fernando y su esposa fueron asesinados en Sarajevo  por Gavrilo Princip, extremista serbio, tras una serie de pequeños incidentes que casi frustran el atentado. Este acontecimiento fue uno de los desencadenantes de la Primera Guerra Mundial.

Ilustración de Josef Lada
 Con este acontecimiento comienza esta divertida sátira antimilitarista, Las aventuras del valeroso soldado Schwejk, quien charla tranquilamente con su criada:
-De modo que nos han matado a Fernando. (...)
-¿Qué Fernando, señora Müller?-preguntó Schwejk sin dejarse de dar masajes en la rodilla-Conozco a dos Fernando. Uno es criado del droguero Pruscha y alguna vez se ha equivocado y ha bebido tinte para el pelo, y luego conozco también a Fernando Kokošchka, que anda recogiendo estiércol. El mundo no se pierde nada con ninguno de los dos.
-¡Pero señor! Ha sido al archiduque Fernando, al de Konopischt, al gordo y piadoso.
-¡Jesús María! .¿Qué curioso!Y, ¿dónde le ha ocurrido eso al señor archiduque?
-En Sarajevo. Lo han matado con un revólver, señor. Fue allá en automóvil con la archiduquesa.
-¡Vaya, señora Müller! ¡En automóvil! Sí, un señor como él puede permitirse ese lujo y no piensa ni por un momento que un viaje así puede acabar en desgracia. Y además en Sarajevo, que es Bosnia, señora Müller. Seguro que lo han hecho los turcos(…) Supongo que el archiduque Fernando no imaginó que aquel hombre iba a matarle. Vio que era un caballero como los demás y pensó: Si grita ’¡Viva!’ seguro que es un hombre honrado. (…)
-Los periódicos dicen que el archiduque quedó como un cedazo, señor. Le disparó todas las balas. (…)
-Para esto yo me compraría una Browning. Parece un juguete pero en dos minutos puede matar a veinte archiduques, flacos o gordos, a pesar de que, dicho sea entre nosotros, señora Müller, acierta mejor con un archiduque gordo que con uno flaco”
.


 

lunes, 7 de enero de 2013

Las aventuras del valeroso soldado Schwejk

             Estamos en una taberna de Praga, invierno de 1921. El escritor checo Jaroslav Hasek lee a sus camaradas un pasaje del libro que está escribiendo por entregas. Estos se desternillan de la risa con las ocurrencias del protagonista, un personaje rescatado de cuentos anteriores del autor.
            Jaroslav acaba de regresar hace no mucho a su patria, la recién creada República de Checoslovaquia, tras haber combatido en la Primera Guerra Mundial al servicio de la monarquía austrohúngara y haberse pasado al bando enemigo en una emboscada del ejército ruso. En Rusia ha sobrevivido milagrosamente, se ha distinguido en algunas acciones y se ha convertido al bolchevismo.Ello no le ha impedido regresar a su patria como ferviente nacionalista checo y retomar su anterior vida bohemia.

           
         Y Jaroslav fabula junto a una buena jarra de cerveza en  torno a este antihéroe, el soldado Schwejk, entretejiendo pasajes de su vida personal, añadiendo personajes muy reconocibles de su entorno de Praga y anécdotas de su paso por la guerra, incluyendo los nombres reales de sus protagonistas. Y es que el autor también pasó brevemente por un manicomio, fingió reuma para no verse enrolado, fue traficante de perros cuyos pedigrís falsificaba, fue cronista de una revista científica sobre animales de la que fue despedido por inventar especies inexistentes.Y algunos secundarios de su obra, como el capellán Otto Katz existieron realmente.
       Sus excesos y su quebrantada salud le impedirían
finalizar la obra, que sería terminada por un colega. El resultado fue una obra enormemente popular en su país además del gran clásico de la literatura checa, deudora de otros clásicos como el Quijote de Cervantes, nuestro Lazarillo o el Pantagruel de Rabelais, a los que rinde homenaje.Y una rara aportación a toda la literatura antibélica de los años 20 por su frescura, su mirada satírica y burlona sobre la vieja monarquía austrohúngara y por el hedonismo y sentido práctico de ese personaje inolvidable de Schwejk (que es Sancho a veces pero también Quijote), inmortalizado en las ilustraciones de Josef Lada.
 
Los dos médicos se miraron y uno de ellos preguntó a Schwejk:
_¿Habían examinado ya alguna vez su estado mental?
_ En el servicio militar_ contestó Schwejk con solemnidad y orgullo_. Los médicos militares me declararon idiota manifiesto.
_¡Me parece que es usted un farsante! Le gritó el segundo médico.
_ Señores, no soy ningón farsante, soy un verdadero idiota...
                                 ….........................
Los médicos forenses abajo firmantes basan su juicio, relacionado con la estupidez absoluta y el cretinismo innato de Josef Schwejk, comparecido ante la citada comisión, en el hecho de que el sujeto se expresa con palabras como “¡Viva el emperador Francisco José I!”, exclamación que, por si sola, es suficiente para demostrar que su estado mental es el de un idiota absoluto.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La maleta de Sofía


Sofía López Casanova, escritora coruñesa, casada con el diplomático polaco Wincenty Lutolslawski, vivió en directo los principales acontecimientos de las contiendas bélicas del siglo XX: la Primera Guerra Mundial, la Revolución bolchevique y la persecución de los judíos en la Segunda Guerra Mundial.  Escribió crónicas de cada uno de estos episodios de la historia europea para ABC, La Época, El Liberal y también  en la prensa internacional. En 1916 se publican sus testimonios antibelicistas, como cronista y enfermera en el frente de Varsovia, bajo el título "De la guerra".
La productora de Sercicios Audiovisuales Galegos SAGA ha realizado un documental sobre la apasionante vida de esta gallega cosmopolita.

jueves, 19 de julio de 2012

Dulce et decorum est pro patria mori

El título es una expresión utilizada en la Roma Antigua, que proviene de un poema lírico escrito por el poeta Horacio (Carmina 3, 2, 13). Se traduce al Español como: "Dulce y honorable es morir por la patria".
El poeta de guerra Wilfred Owen la utilizó  de forma satírica en su poema titulado Dulce et Decorum Est,  escrito durante la Primera Guerra Mundial(Owen fue muerto en acción una semana antes del fin de la guerra, en 1918).
Reproducimos los versos de Horacio:
“DULCE ET DECORUM EST PRO PATRIA MORI:
mors et fugacem persequitur virum
nec parcit imbellis iuventae
poplitibus timidove tergo
.”
(DULCE Y HONROSO ES MORIR POR LA PATRIA:
la muerte persigue al hombre que huye
y no perdona de una juventud cobarde
ni las rodillas ni la temerosa espalda)
Y los de Owen:
 Torcidos, como viejos mendigos bajo sus hatos,
renqueando, tosiendo como brujas, maldecíamos a través del lodo,
hasta que donde alumbraban las luces de las bengalas nos dimos la vuelta
y hacia nuestra lejana posición empezamos a caminar afanosamente.
Los hombres marchaban dormidos. Muchos habían perdido sus botas
Pero abrumados avanzaban sobre zapatos de sangre. Todos cojos, todos ciegos;
Borrachos de fatiga, sordos incluso al silbido de las balas
Que los cansados cañones de calibre 5.9 disparaban detrás de nosotros.


“¡Gas, gas! ¡Rápido, muchachos!”; un éxtasis de desconcierto,
Poniéndonos los toscos cascos justo a tiempo;
Pero alguien aún estaba gritando y tropezando
Y ardía retorciéndose, como ahogándose en cal viva…
Borroso, a través de los empañados cristales de la máscara y de la tenue luz verde,
Como en un mar verde le vi ahogarse.
En todas mis pesadillas, ante mi impotente mirada,
Se desploma boqueando, agonizando, asfixiándose.


Si en algún sofocante sueño tú también puedes caminar
Tras la carreta en la que lo pusimos,
Y mirar sus blancos ojos moviéndose
En su desmayada cara, como un endemoniado.
Si pudieses escuchar a cada traqueteo
El gorgoteo de la sangre saliendo de sus destrozados pulmones,
Repugnante como el cáncer, nauseabundo como el vómito
De horrorosas, incurables llagas en lenguas inocentes,
Amigo mío, no volverías a decir con ese alto idealismo
A los ardientes jóvenes sedientos de gloria
La vieja mentira: “Dulce et decorum est pro patria mori”.

viernes, 22 de junio de 2012

Un libro sin héroes


 "Este libro no trata de héroes. Mi tema es la guerra y la pena de la guerra" Wilfred Owen. 

El poeta Wilfred Owen nació en Oswestry en 1893 y estudió en la Universidad de Londres; a partir de 1913 vivió en Francia y  en 1915 se alistó en el ejército en el que sirvió hasta 1917. Escribió sus Poemas de guerra entre el verano de ese año y el otoño de 1918. A pesar de haber sido enviado a casa por "invalidez transitoria", Owen estuvo de regreso en el frente catorce meses después de su baja y murió allí en noviembre de 1918 en el canal de Sambre.
 Entre sus admiradores se encuentran autores de reconocido prestigio como  W.H. Auden, Stephen Spender y Cecil Day Lewis... Sus versos fueron dados a conocer póstumamente por su compañero,m el también poeta Siegfried Sassoon.
Paradójicamente, su vocación literaria fue impulsada por el poeta francés Tailhade poco antes de que estallara el conflico que los convertiría en enemigos.
Trata en su poemario de la sórdida vida cotidiana en las trincheras; del contraste entre el entusiasmo inicial del alistamiento y la dura realidad en el frente; de lo absurdo de la propaganda bélica; de las heridas deliberadas para obtener la baja del infierno... Animales y soldados son cadáveres descomuestos en tierra de nadie. El gas produce terror y enloquece a los soldados mientras los civiles se instalan cómodamente en la retaguardia y promueven el sacrificio de la juventud.
Nos habla Owen con un lenguaje universal que aún estemece de "el triste camino despidado / que conduce del día hacia la noche", de "la verdad nunca dicha, / la pena de la guerra". Un  conmovedor alegato pacifista nacido en el campo de batalla.



Wilfred Owen
Poemas de guerra
Barcelona: Acantilado, 2011

domingo, 3 de junio de 2012

Videos sobre obras y artistas de la PGM


Vídeos realizados por los alumnos del IES Universidad Laboral de Gijón, en la asignatura de Técnicas de Expresión Gráfico-Plástica de 2º bachillerato de Artes.





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martes, 29 de mayo de 2012

Johnny cogió su fusil by Metallica


Metallica compuso "One"  ( And justice for all), cuyo vídeoclip original, de 1988,  incluye escenas de la película antibelicista, ambientada en la Gran Guerra,  Jhonny cogió su fusil

Reproducimos la letra de la canción que describe el horror de una vida en el infierno:

I can't remember anything
Can't tell if this is true or dream
Deep down inside i feel to scream
This terrible silence stops me


Now that the war is through with me
I'm waking up i can not see
That there is not much left of me
Nothing is real but pain now


Hold my breath as i wish for death
Oh please god,wake me


Back in the womb its much too real
In pumps life that i must feel
But can't look forward to reveal
Look to the time when i'll live


Fed through the tube that sticks in me
Just like a wartime novelty
Tied to machines that make me be
Cut this life off from me


Hold my breath as i wish for death
Oh please god,wake me


Now the world is gone i'm just one
Oh god,help me hold my breath as i wish for death
Oh please god help me


Darkness imprisoning me
All that i see
Absolute horror
I cannot live
I cannot die
Trapped in myself
Body my holding cell


Landmine has taken my sight
Taken my speech
Taken my hearing
Taken my arms
Taken my legs
Taken my soul
Left me with life in hell.

lunes, 21 de mayo de 2012

Germanofilia de novela

Aventuras del submarino alemán U.
Ricardo Baroja

Aventuras del submarino alemán U es una novela corta de 1917 escrita e ilustrada  por el polifacético Ricardo Baroja, el hermano menos conocido del novelista de la Generación del 98  Pío Baroja.

El relato cuenta las supuestas experiencias, un tanto inverosímiles, de un español de la época en un  submarino alemán de la  1ª Guerra Mundial en el que solicita asilo, tras ser asaltado el velero en el que navegaba de Italia a Francia. Puede elegir entre seguir con los asaltantes italianos –muy caricaturizados- o irse con los alemanes y, sin dudarlo, se va con estos a la guerra.
 Durante la singladura del Mediterráneo al Mar del Norte, atravesando los peligros del Canal de la Mancha, se producen las  conversaciones entre el español y dos tripulantes con los que comparte idioma: el teniente segundo de abordo y el médico, definido como pangermanista y que encarna los anhelos del pueblo alemán: un imperio germánico en Europa; la creencia en la superioridad de la raza blanca alemana respecto al resto y un profundo antisemitismo Todo ello algunos años antes del Mein Kampf hitleriano, lo que viene a demostrar hasta que punto estaba presente en la Europa de entonces el germen del nazismo. Se menciona incluso la idea de unos Estados Unidos de Europa bajo hegemonía alemana, algo no muy alejado de la realidad actual.
Al  abordar la cuestión de los sentimientos del pueblo español ante el conflicto, conluye que predomina la germanofilia, ya que Francia e Inglaterra fueron los tradicionales enemigos de España, mientras que  con los imperios germánicos siempre hubo buenas relaciones. El protagonista manifiesta su admiración por la manera de trabajar de los alemanes  y llega a afirmar que existen cosas que ellos llevan a cabo impensables en el contexto español.
Las descripciones del submarino son muy vagas y aproximadas. Es evidente que el autor no había tenido oportunidad de adentrarse en uno, pero  para paliar esta engorrosa dificultad, utiliza un recurso interesante: la autocensura bajo sugerencia del mando alemán, al que debe agradecer su hospitalidad aceptando esta reserva tan rigurosa: “(…) el capitán Von H marcó con un lápiz rojo en mi manuscrito todo lo que él creía que no convenía a su país, detalles de construcción y maquinaria, organización, medios de ataques y defensa (…)”
Es inevitable establecer un paralelismo con la célebre 20.000 leguas de viaje submarino, puesto que el autor fue un confeso devorador de folletines y novelas de aventuras  –Defoe, Víctor Hugo, el propio Verne…– Algunos elementos técnicos y mecánicos, así como la presencia accidental del protagonista en el batiscafo, le deben sin duda su inspiración.
Aunque tiene pretensiones humorísticas y aspira al entretenimiento, carece de  virtudes literarias de relieve; sólo  puede considerarse una curiosidad literaria o histórica relativamene recomendable.


jueves, 10 de mayo de 2012

Tierras de sangre


Ahora que nuestros vecinos griegos viven en horas bajas y que las entidades financieras y la especulación parecen haber desplazado a las ideas políticas vamos a rendir homenaje a una de las grandes figuras de las letras griegas durante el siglo XX, Dido Sotiriu (1909-2004) . Periodista y novelista, es una mujer comprometida que colaboró con la resistencia de su país durante la ocupación alemana, ayudó a Dolores Ibarruri en la acogida de republicanos españoles en 1939 y hasta su muerte estuvo comprometida en causas sociales y en la defensa de los derechos de la mujer. Es una autora muy reconocida en su país, en donde se ha convertido en la narradora del destino de la nación helena en la historia contemporánea y en donde ha logrado los premios más prestigiosos. Aquí traemos Tierras de sangre, una novela realista con una gran carga documental sobre el destino de griegos y armenios en Turquía de 1914 hasta 1922.

viernes, 4 de mayo de 2012

Otro clásico antibelicista. Johnny cogió su fusil

Jhonny cogió su fusil es una de esas películas que cuesta terminar. La dureza de la historia, la crudeza de las imágines y la inmisericorde cercanía del tema permiten una identificación inasumible. Todos somos el pobre Jhonny, ciego, mudo, inmóvil y, aun así, sensible. Si puedes verla entera, eres un valiente.


Un joven combatiente de la Gran  Guerra  se encuentra en un hospital, confinado de por vida, ciego, sordomudo y con las piernas y los brazos amputados a causa de una explosión sucedida durante un bombardeo, pero conserva toda su lucidez y su mente está intacta. Encuentra el modo de comunicarse con el mundo y de forma estremecedora conocemos sus pensamientos.´
Antes de los títulos de crédito aparece el verso de Horacio, que el poeta británico Owen popularizó en la época, "Dulce et decorum est pro patria mori", pero Johnny pone el contrapunto esencial y  nos hace saber que "(...) soy el último hombre del mundo que se alistó en el ejército pensando que el ejército hacía hombres"

   

miércoles, 25 de abril de 2012

Manuel Machado, aliadófilo

CRÓNICAS DESDE PARIS POR MANUEL MACHADO, ALIADÓFILO
Muy unido personal y creativamente a su célebre hermano Antonio,  Manuel Machado (1874-1947) con quien colaboró exitosamente como comediógrafo,  tuvo su etapa parisina de bohemia literaria aunque evolucionó después a posturas más conservadoras.
Muy crítico con la neutralidad española en el conflicto,los comentarios sobre la 1ªGM ocupan cada vez mayor espacio en su sección de El Liberal, donde escribiría también las crónicas de la inmediata posguerra como corresponsal en París durante dos meses.
 Su hermano Antonio le decía a Unamuno en una carta fechada en enero de 1915: “Nuestra neutralidad hoy consiste, como me dice Manuel en carta que hoy me escribe, en no saber nada, en no querer nada, en no entender nada”.
Un estudio de  la Universidad de Jaen, recientemente publicado,   revela algunos interesantes datos de su biografía que lo relacionan con el contexto histórico y literario de la Gran Guerra en Francia.
Varios de los poemas que escribe durante los años de la guerra también hacen referencia al conflicto. Especiales connotaciones de solidaridad fraterna tiene este soneto:
Francia
Si, a veces, como niños, vinimos a las manos
-Rudyard Kipling lo dice, sincero como un niño-,
en la ingenua pelea se acrisoló el cariño,
¡y la sangre era una, porque somos hermanos!



Hermanos en la sangre y en el alma latina,
Alegría del mundo, serena, clara y fuerte,
Que adora sobre todo la Belleza, y camina
Al ideal, burlando, con gracia, de la muerte.



Vuestra gloria y la nuestra la misma historia narra…
Cuanto es para vosotros bello y noble y gallardo,
Gallardo y noble y bello para nosotros



Es vuestro y nuestro el Grande Enrique de Navarra,
Y el sin miedo y sin tacha caballero Bayardo
No sabemos si era español o francés.

viernes, 13 de abril de 2012

Senderos de Gloria (1957)



      El pasado trimestre vimos en clase  Senderos de Gloria, del gran maestro Kubrick, una feroz crítica contra el ejército y quienes toman las decisiones políticas en tiempos de guerra. Es lo que los cinéfilos consideran una película de culto. Y no es para menos. 
Inspirada en hechos reales, estuvo prohibida en varios países por su feroz antimilitarismo, en España no se estrenó hasta 1986...

 

jueves, 12 de abril de 2012

Maravilla de la guerra

El poeta Apollinaire, soldado del 38º regimiento de artillería de campaña en Nîmes hasta 1915, fecha en la que fue herido por un obús y hubo de sufrir una trepanación.

Los versos llenos de tenura y humor de sus inicios dejan paso al sarcasmo, la amargura y la desesperanza pero al mismo tiempo la sensibilidad del poeta es capaz de transmutarse y encontrar belleza entre el horro cuando escribe...
Maravilla de la guerra

Qué bellos son esos cohetes que iluminan la noche
Montan sobre su cabeza y se inclinan a ver
Son damas que danzan llevando sus miradas
A modo de ojos brazos y corazones

He reconocido tu sonrisa y tu vivacidad

Es también la apoteosis cotidiana de mis Berenices
cuyas cabelleras se han transformado todas en cometas
Esas doradas danzarionas pertenecen a todos los
tiempos y las razas
Paren bruscamnete niños que tiene el tiempo
justo de morir.

Qué bellos son todos esos cohetes
Pero sería mucho más bello si aún hubiera más
Si hubiera millones que adquirieran un sentido
completo y realtivo como las letras de un libro
Tan bello como si la vida misma surgiera de los
moribundos

Pero sería todavía más bello si aún hubiera más
Mientras los contemplo como a una belleza que
se ofrece y en seguida se escpa
Me parece asistir a un gran festín iluminado a giorno
Es un banquete que se ofrece la tierra
Tiene hambre y sus grandes bocas pálidas abre
La tierra tiene hambre y he aquí un festín de
Baltasar caníbal
Quién hubiera dicho que pudiérammos ser tan antropófagos
Y que era necesario tanto fuego para cocer el
cuerpo humano
He ahí por qué el aire tiene un gustito empireumático
que a fe mía no es desagradable
Pero el festín aún sería más bello si el cielo
comiera con la tierra
No traga más que almas
Que es una manera de no alimentarse
Y se contenta jugueteando con fuegos versicolores

Pero en la dulzura de esta guerra he corrido
con mi compañía por extensos túneles
Algunos gritos de llamas anuncian sin cesar mi
presencia
He surcado el lecho donde me deslizo desdoblándome
en mil pequeños ríos que van a todas partes
o más bien comienzo estar en todas partes
Soy yo quien empieza esta cosa de los siglos
venideros
Llevará más comprenderla que a la fábula de Ícaro
volante

Lego al porvenir la historia de Guillaume Apollinaire
Que fue a la guerra y supo estar en todas partes
En las felices ciudades de la retaguardia
En todo el resto del universo
En los que mueren pataleando entre las alambradas
En las mujeres en los cañones en los caballos
En el cénit en el nadir en los cuatro puntos cardinales
Y en el ardor impar de esta vigilia de armas
Y sin duda sería mucho más bello
Si pudiera suponer que todas esas cosas en las
cuales estoy en todas partes
Pueden ocuparme también
Pero en ese sentido no hay nada que hacer
Porque si en esta hora estoy en todas partes en mí
no hay más que yo